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LA SENDA DEL POETA
MEMORIA Hay una tumba que visito y no es la mía
. Los pies saben de sus huellas. Los pies saben de su futuro. Saben los pies, y mientras se calzan, un aroma penetra y cubre la nariz interior. Orihuela.
1. Los señores : F..E. www.amigosmiguelhernandez.org y J.V.
2. descansan mientras sus estómagos digieren dos manzanas
Veintisiete poetas comenzaron la marcha de los migueles, terminando en el cementerio de alicante bajo lluvias entre rocas, sin apenas cámaras en la senda, y alguno quería a toda costa ver el mar y subirse al carro de la fama. Pero mientras hojas mal encuadernadas, se vendían por las amigas del poeta chemanónimo: un libro se premiaba, y caía como nieve lenta sobre la frente amiga.
Dos años más tarde, partimos desde Madrid como siempre, pero ésta vez somos más y otros son los autos que nos llevan hacia los balidos de las ovejas entre montes, y un silbo sin vulnerar nos recibe desde las ramas, libre voz saltarina, que sube a los árboles para hacerse oír, mirlo. Somos como nerudas por las aceras esperando el canto nuevo.
Atrás queda el autocar lleno de turistas para sus vacaciones, y cuatro locos, que quieren ser artistas: tres actores y un poeta encaminan sus horizontes en una misma extensión.
Desde Alicante, las vías nos llevan “casi de vuelta” amaneciendo en una estación abandonada entre dos pueblos. Salimos a pie, tres o cuatro km nos aguardan para terminar en Orihuela.1998.Turquia se acerca y mis labios proclaman la aventura donde un terremoto nada poético, se lleva 27000 almas con sus inocentes cuerpos sin habla .Al poeta Can Yusel lo seguimos en un barco en velas que navega hacia Fehtie. Mientras se le rinden aplausos, rosas y silencio, Miguel, ahora, también está a salvo de la dictadura, Estamos de acuerdo. El amanecer duele en 8 pares de ojos. Las montañas y el mar, son suficiente motivo para cambiar de conversación. El fotógrafo Juan Espantaleón, Guillermo, el guionista Abraham L. Guerrero, y el Infatigable Periodista Hernandiano, David Readman, que fue uno de los primeros en dar las noticias de la senda vía internet, se leen “El Rayo que no Cesa” y cantamos como en el Paris del hambre: El Mundo es Gratis. Y Perito en Lunas solo es la voz impresa de un hombre que llegó a la biblioteca del cura Luis .El frescor de las brisas nos acompaña a cada paso , nos ayuda, nos leemos, y por un segundo , en los labios emergen emociones “Recuerdos de la Viuda de MH” A mil ecos por hora , los oídos afiebran pasados .En un libro desestructurado de pasiones, los amantes desaparecen una y otra vez, y como veloces luciérnagas visionarias, se mueven entre la incertidumbre del amor y la soledad de la guerra. Jaime Capmany, en su emocional vermipodacia eucarística, habla de la sangre de Miguel, pintando con sus propias manos las paredes, como un cuadro de la muerte heroica para enaltecer su leyenda. Pero el hombre que sabe de la desnudez natural de la vida, y el sufrido sudor de los campos, no necesita la gloria que no pidió nunca. La sangre resistente en los genes dicen de Lucía. Contradictoria y profunda como corazón de “nana de las cebollas. “.Se comparten huellas sin máscaras donde queda
Redován.
Agustin, lleva más senda que nadie. C-H. sin comentarios. David Readman , uno de los primeros en publicar datos, fechas, y publicidad sobre la Senda en internet. Mnuela de radio Klara, vende libros en la senda de un amigo , y para ello cobra a los otros amigos. ¿Dónde estará su hermana Charo, y Rocio? El compañero de Manuela, mi memoria se acaba y su nombre no me aparece.
El comienzo de un sueño repetido en la sangre , desde que por primera vez acamparan mis ojos sobre Pepe Hierro Antonio Porpetta e Indio Juan ,en el homenaje que viejos comunistas represaliados por su conducta civil repartían luces sepultadas por el tiempo inclemente y la desidia poderosa, en el parque del oeste, sobre un escenario de tablas y micrófonos, bajo los árboles, y al lado la facultad de Ciencias de la Información .Miguel , desde adentro de una grandísima medalla , miraba sin ver , bronce amigo. Pero si eran tuyos los ojos aquellos, los que se acercaban a su retrato, la débil luz del sol entre fina lluvia, resaltaba como un corazón sin abandono.
Los Amigos de MN aparecen al oír las mismas campanadas, desde el vientre del mar se alzan, y expanden. Desde Madrid hasta Washington sólo hay un camino. En una casa de madera , pintada de blanco, Rei Berroa me habla de la tesis que le lebantó la vida en España, cuando Carlos Bousoño era uno de sus profesores, y MH el motivo para venir a encontrarse con los huesos y la sangre de la poeísa ibérica.
Los verdaderos amigos de MH, se juntan para desaparecer antes de la luz.
Silbos no es sólo una revista, es tradición de la poesía valenciana. Desde los primeros fundadores con Miguel, y los Fenol, estaba Ramón Pérez Álvarez, a quien conocí la primera vez que, frente a la tumba del poeta irreductible, leí un homenaje a dos papeles: Recuerdo sus palabras, su sonrisa, y mi descortesía llena de silencios, y también se me vienen a la sangre las clandestinas bayonetas clavadas en el cielo de la noche morena.
Allí están todas las venas cruzando el mar de la vida en sales. Vicente Aleixandre, “el padre inválido, sorprendido y alegre, ríe adentro de una carretilla, tirada por el hombre de estatura mediana y callos en las manos. Vicente, maestro de la 27 generación a la que MH pertenece por obra y actitud. Otras fotografías merecen el éxito de aquel dibujo hecho a lápiz entre rejas por Buero Vallejo. Ahora solo pienso en Ricardo Fuentes, y la tuberculosis desfigurando un rostro hasta ayer irreverente altivo. Silbos no es sólo una revista, es la voz de Todos, y tú lo sabes.
En Leopoldo de Luis se acaban los pulmones, y el penúltimo Silbos desfallece de cansado. En el Circulo de Bellas Artes , cuando el hombre quería ser poeta ,y Leopoldo de Luis entrega un premio, hablamos de su Viente Aleixandre donde hay tanto Miguel.
Del 20 N del año 2005, el recuerdo me re-plagia una micro-elegía: Aun no he levantado el epitafio que me dé nombre
Hay una tumba visitada a Miles por año. El aire se alimenta a golpes de hierro al paso de la carretera, y a veces las viejas rodillas se rinden desarticuladas bajo la arena, pero las más jóvenes también se hartan en cada silla de no moverse, y avanzamos por la poesía unos, por la sangre de Miguel otros, por las caminatas y la salud blanca. O por la morena forma de mirar .Caminamos de principio a fin con los días contados, y las horas para los bocadillos y manzanas entre las bocas y sus estómagos. En La plaza de Callosa del Segura, entre sus altas palmeras solitarias, encuentro a un amigo, que compra siempre ,los libros del poeta sin nombre reconocido por “la política” , tiene la pierna vendada, ni el esguinze de tobillo le hace cambiar de humor , pero sí de senda. En Callosa se queda el amigo de la barba incombustible y los ojos francos en la mirada como aquel senderista-alcalde que nunca se perdía un recorrido, y le vi aparecer un día con su barba de siempre y la pierna con su muleta.Joan Pámies podría ser.
Crevillente es una senda cada año por descubrir, y adentro de la lápida siempre se respira lo más auténtico de los pasados.
Correspondencia Atrasada ganó el Villa de Cox, y desde Cincinnanti; María Paz Moreno nos envuelve, con semillas sin asfalto y mudanzas de la costumbre. Caminos para hallar poemas como ese pequeño perrito abandonado, que queriendo ser poeta llevaban en brazos algunos caminantes como Miguel Sobrino, y todos le mirábamos como una fotografía en vivo. Poema se le nombró, y algunas madres, y una niña se quedaron para dar al abandono otra vida, otra luz desde la que MH aplaudiría sin piedad en los labios alegría.
El año 2007 comienza con las televisiones como siempre trabajando los rostros que serán protagonistas. Joan Manuel Serrat canta a los poetas, y Miguel es de los primeros en su vida, por eso se le nombra Senderista del Año. Pero no nos acompaña, ni un trecho, como sí hiciera José Luis Ferris en la última etapa del 2006. Pasión y muerte en la vida de Miguel Hernández , es una necesaria biografía volcánica escrita por J. L. Ferris, donde hay un devorar enfermo en mi lectura .
Los ojos se quedan bajo el árbol de los auxilios, delgadez de granado, con las maduras frutas caídas. En el suelo toda la podredumbre, cercana al desaparecido campo de concentración, de sangre acumulada llamado San Isidro.
Julián Antonio Ramírez
En el exilio su voz resonaba en Radio Paris.
Siempre se acordaba en sus discursos de los excombatientes, de Rosario la dinamitera, de Concha Zardoya, y tantos otros cuerpos que pasaron por sus ojos , y levantaron la palabra libertad, sinónima de MH , hacia otras latitudes donde su rostro es borroso, y en sus localidades se le venera .
En la universidad de elche ( www.umh.es ) descansan los hernandian@s , se duchan y salen algunos a beber la rica agua de las viñas, y dan un sincero homenaje a un silbo sin vulnerar .Hernandian@s hay esperando en la sala donde agujerean las ampollas, y eligen el color del hilo que se ha de quedar adentro de la piel, mientras se absorbe la casa de pus levantada en el camino .Todos los años se espera con fervor laico llegar a la universidad, porque allí se lee ,y descubre a otro Miguel que firmaba como Jorge Lorca. Allí se sabe conversar de lo divino bajo un cielo donde unas manos sostienen el libro mientras la música orgullosa y rutinaria de las cabras llena otro Levante. También allí se cena caliente y a veces algún poeta vende sus libros sin invitar a los medios- publicidad. Allí no se acaba la lectura de poemas-Miguel, pero se alza el telón dramático y aparece El Torero más Valiente. Siempre tú siempre él siempre él santo-miguel más aññá de la incomprensión y el fracaso.
En el X aniversario de la Senda, se cambia al Hacedor Perito en Lunas por la Yerma de un Federico .Allí se derraman parpados se opacan retinas, hipnotizadas miradas que adentran la falta de hijos como faltas propias. Allí llorar por la carne nueva y nunca venida se hace costumbre. Manuel y las Nanas de la Cebolla me asaltan. Pero no, no es de M. Hernández solo de quien quiero escribir, porque él quiso ser todos; y Yerma se escribió cerca de sus sangres, y Juan era el símbolo canalla. Llorar por el hijo imposible es fácil; solo se trata de dolor .Cuando se hace fuerte a través de los años, se derrumba cualquier mujer. Y aunque lo escribiera Federico, lo sufrieron gentes como Miguel y Josefina. Quizás por ello, el poeta más laureado "tuvo miedo" del poeta que aguantaba la humillación del sufrimiento como se aguanta el pan duro entre los dientes del hambre, porque las desgracias cantadas no sirven al pueblo, solo al espectador que busca olvidarse del mundo. Aunque sobre esto, tiene mucho que decir, Julián Antonio Ramírez la Voz de Radio Paris en el exilio, y Enrique Cerdán Tato, a quién por cierto, siempre un enjambre de brazos separan nuestras manos, pero cuando se cruzan las miradas los ojos se quedan clavados. .
Al lado de una escalera mecánica como si de un púlpito pagano se alzaran los hombres (El poeta y periodista David Readman, y el dramaturgo e investigador incansable Amado del Pino) lanzan sus gritos en una misma proclama, y al finalizar, tiran los textos al suelo. Recogen los papeles algunos senderistas, y al ver que no hay nada escrito en ellos, sonríen con sus bocas irónicas, y salen por la puerta en busca del sol de la mañana
Hay una senda a la que fue mí chantajeado corazón por un profesor: ¿Te gusta caminar? Durante la travesía andariega se leen poesías de Miguel Hernández, y al final, sobre su tumba, leeremos más poemas. ¡Escribe una poesía hombre! Yo amaba escribir, hacerme famoso entre los amigos de la universidad .Mi obsesión por la poesía fue irresistible, durante años deje de leer novelas, y a la pregunta de ¿qué es para ti la poesía? Yo respondía sin rubor .La poesía es la religión que perdí de niño. Y encontré en Guatemala : una marimba , y cuatro voces, me llevaron a recorrer los cerros del hambre, quiches y criollos ; me devolvieron otra vez a miguel Hernández, a mi niñez de resina y altivos pinos, bajo la dura luz que baja quemada hasta quedar en los suelos de ceniza, y agujas de pino.
Hay una senda para cada persona esperando en cada nervio, y la mía fue encontrar a Paco, y a "Chimo", a Jesucristo Riquelme con sus cantadas en el Colegio Miguel de Elche, cuando éramos pocos y bien conocidos. Entre vino y estofados, los dolores no desaparecían, pero entre los labios solo teníamos ojos para mirar nuestros cielos, y en boca con música había canciones para comprendernos.
El ecco hernadiano me ficha a través de Mayte Sánchez Gómez. A quien conozco al bajar del estrado del auditórium de Albatera junto a dos coreanas , que amablemente se prestaron a subir y leer a un párrafo de MH, para entretener a los cansados , y algo aburridos espectadores, ante la espera de los músicos y la estrella de la opera ante la noche de frio. Mayte escribe como free lance. Lo mismo en la www.fundacióncultural.com ,o, en otros medios como el de mi amigo y redactor Alberto M. en el periódico www.diarioinformacion.com
Cada año es una revelación. Y encontrar a Pilar Macía redactora del diario La Verdad de Murcia , es retornar al viejo vuelo veloz , cuando los pájaros sobrevolaban una Facultad adosada a una cafetería, donde las Ciencias de la Información dejaban su rastro de plumas en cada tintero, y en cada mesa un sueño entre mus y mus: una conferencia a cuatro bandas .
Las cámaras de televisión esperan en el cementerio, mientras los fotógrafos como guerrilleros disparando imágenes rodilla en tierra apresan los rostros detrás de una pancarta. La entrada de los senderistas es escoltada por dos tamboriles y una flauta .La carne se estremece al paso de la nostalgia y el más allá. Curto levanta el pulso contenido entre gargantas, el día del ayer en Cox, otro año le toca a J. Meneses, y a Curto se le vuelve a escuchar, antes de que aparezca un poeta sin nombre en las esquelas, con el sombrero de paja, y tela colgando para resguardar la nuca de los soles y dice: Mi nombre es Miguel, Hernández hasta la muerte. Agustín es el hombre más auténtico que le queda a la Senda, todos le conocen y de él es el sombrero.
Y tantos otros nombres desaparecidos de la memoria, pero nunca de los ojos, nos ayudan a ser, nos ayudan sin más, hasta a desaparecer nos ayudan si fuese necesario.
Cada vuelta a la Senda, re-vivo y renacen los cuerpos olvidados y nunca vencidos.
Entre el ámbar y el charro, entre la senda del poeta y los pies que secundan sus llamadas, hay un rastro de sangre que se diluye al mirar el ámbar donde queda atrapado el alacrán, allí es el lugar. Y renacen los caminos con el mismo pulso, de Miguel, pero aquel hombre no lo sabe. Ni ventana queda más allá de la locura de sus ojos.
Amado de Pino viene desde Cuba para desentrañar algunas luces de MH que aun permanecen en el cuarto oscuro de la historia.Me habla de Pablo de la Torriente Brau, y yo me acuerdo, del hijo de un periodista hoy olvidado,que se abre camino en Ciudad Real a golpe de dibujo, mientras se habla con la familia del Che.
Después de La Senda primera, que acababa en el cementerio , con la lectura de los “poetas” el primer año solo hubo uno, perdonen la inmodestia, otros eran Rapsodas que elevaban las sangres del Miguel más humano .Después, como vengo diciendo, de aquel primer año, vendrían otros, y cada vez ser instauraba un nuevo punto de reunión como la última cárcel, el monumento al lado de la rejas , y por último el colegio, donde los caminantes se convierten en comensales más pacíficos y menos cansados. La marcha a terminado. Hasta el próximo año a la misma hora de la madrugada cuando Madrid se junte con Orihuela.
Arenga ante los presentes cansados en el cementerio.
Salud a los cuerpos del histórico Miguel siempre en paz, y la memoria en alza.
Larga vida a la cabeza en bronce, y altiva como los hijos de Albatera, y amada más en la noche ,después de la ansiada cena caliente que despoja a los “peregrinos “de sus sinsabores de otros días .
.Que nadie retoque sus ojos, que contienen la bella enfermedad de octubre: Como escorpiones en locura encerrados vivimos, y el doctor solo pronunció un nombre, no su cura.
Ave Caminantes, que los Idus de Marzo les sean propicios por los siglos de Levante.
Hay una tumba que visito y no es la mía. Miguel. Pero quizás he visto una sombra y voy a visitar tu luz para no morir solo.
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Notas
Estos libros fueron fundamentales para conocer la obra de MH y escribir esta memoria.
Muchos otros textos fueron leidos , y si no menciono a los autores, si digo en los enlaces, o en el texto, donde pude encontrar lo que buscaba , o lo que se me vino sin querer.
Pero siempre recordaré el primer libro de poemas que lei de Miguel "El rayo que no cesa"no tenia tapas, y llegaba arropado de libros de cine, de novelas del corazón , y al fondo de la caja de cartón , estaba MH desencuadernado, junto a "La noche oscura" de San Juan de la Cruz.
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Josefina Manresa: Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández
(segunda edición corregida y aumentada). Ediciones de la Torre. Madrid, 1981,pp.171-172.
(segunda edición corregida y aumentada). Ediciones de la Torre. Madrid, 1981,pp.171-172.
Confieso que he Vivido.Pablo Neruda
Las palabras de la Tribu, Paco Umbral.
Las palabras de la Tribu, Paco Umbral.
Miguel Hernández: pasiones y muerte de un poeta José Juis Ferris
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